
No llores por mi , no vale la pena,
solo soy una estrella fugaz, que cruzo por tu ventana
un soplo de aire fresco, que te viene a despertar.
Cuando tu cielo estaba oscuro, yo llegué para iluminar,
no me pidas que me quede,
sabes que me tengo que marchar.
Siempre te quedará mi recuerdo,
esta forma tan mía de amar,
mi cariño desmedido,
y mi costumbre de soñar.
Soy el pájaro que quiere volar,
si le cortan las alas se niega a respirar,
soy como una rosa que si la arrancas de su sitio,
se marchitará,
por eso déjame libre,
déjame soñar,
déjame marchar,
y déjame mi libertad.
Susana Martín
No hay comentarios:
Publicar un comentario