
.............las vueltas que dio la vida.........es el comienzo de una bonita canción y también el de mi historia.
Hablando con mi madre se acordaba de todas las que le liaba de pequeña, (pero claro uno no puede cambiar sus convicciones como digo yo) los perros, gatos, tortugas, peces, palomas, culebras...............bichos en general que le llevaba para casa, aunque eso si, mi especialidad eran los perros y los gatos que era lo que generalmente las buenas gentes del lugar me regalaban.
Me comentaba como fue que se entero de estas pequeñas travesuras mías, que aunque no lo crea yo lo hacia con TODA mi buena intención. Esto es lo malo de vivir en lo alto de un pueblo y que la niña fuese yo, ya que mis hermanas para eso no se las hacían tan gordas.
Pero es que claro, yo llegaba del colegio y tenia que subir para mi casa y lo normal iba hablando con todas las vecinas y sabiendo, que si me daban cualquier bicho yo no iba a decir que no (a mi, mi madre, me había enseñado que es de mala educación no aceptar regalos) pues una me decía:"Susi tengo tres gatitos (o dos, o uno, o cinco....me era indiferente...) ¿los quieres?" que pregunta tan simple "SI"
y para mi casa me iba con los gatitos de ese día, que por supuesto le ponía a mi gata (las cual los aceptaba) y no decía nada a mi madre, hasta el día siguiente que le decía :
"mama, mi gata tiene gatitos" y claro mi madre pensando para si:
"joer con esta gata cuanto pare"
y así durante muchos años, hasta que ya acabe el colegio y evite las tentaciones (que son malas).
Quiso el destino, que un día, durante la matanza mi tía le pregunto a mi madre:
"Luisa, como están los gatos que subió Susi de casa" lógicamente a lo que mi madre respondió:
“que gatos, si de tu casa no se subió ningún gato”, pero claro, mi tía le dijo:
“si hombre, un par de gatas que una era naranja, negra y blanca y la otra negra y atigrada con pintas naranjas”………….yo creo que en esos momentos mi madre deseo tenerme cerca pa ponerme fina, vamos, lo típico.
En cuanto me vio me pregunto sobre el tema (yo creo que ay se cabreo más y dio el caso por perdido) a lo cual pues yo le dije la verdad, que si sabia que eran de otro lado no me iba a dejar tenerlos pero que así………..lo que hay en casa, es de casa. Total a fin de cuentas ya estaba hecho y que no iba a servir de nada cabrearse ya que los gatos ahora ya eran grandes. Desde aquella cada vez que mi madre me dice:
“no vas a enseñar a tu madre a hacer hijos” …………ahora le respondo:
“a hacer hijos no, pero a meter bichos en casa SI”
Hay cosas que nunca se pueden cambiar, creo que yo soy una de ellas……………
Susana Martín